¿Necesitas ayuda?

¿El coche no arranca? El conmutador de arranque podría ser el culpable

¿El coche no arranca? El conmutador de arranque podría ser el culpable

¿Te has subido alguna vez al coche, has metido la llave, la has girado… y el silencio absoluto o un parpadeo extraño en el cuadro es lo único que obtienes? A todos nos ha pasado alguna vez, y solemos echarle la culpa enseguida a la batería. Pero, ojo, que muchas veces el verdadero culpable de que el coche no arranque es una pieza más pequeña y escondida de lo que pensamos: el conmutador de arranque. ¿Sabes lo que es? Vamos a echarle un vistazo a fondo para entenderlo, ver qué síntomas nos avisan de que está pidiendo el cambio y cómo podemos solucionarlo sin volvernos locos en el intento.

Tabla de contenidos

 

¿Qué es exactamente el conmutador de arranque?

Para decirlo de forma sencilla y sin rodeos, el conmutador de arranque es el interruptor eléctrico que hay justo detrás del bombín donde metes la llave de contacto. Mientras que la cerradura mecánica se encarga de sujetar la llave y dejarla girar, el conmutador es el que manda las órdenes eléctricas a todo el sistema del coche. Esto hace que básicamente se te encienda todo cuando arrancas: activa la radio, enciende los testigos del salpicadero y, por supuesto, da la señal para que el motor de arranque cobre vida.

En los coches modernos con botón de encendido, esta función la hacen módulos electrónicos, pero en la gran mayoría de vehículos que circulan a diario, esta pieza sigue siendo la clásica pastilla eléctrica llena de cables.

¿Es lo mismo el conmutador de arranque que el motor de arranque?

No, ni mucho menos. El conmutador es el interruptor eléctrico que está en el contacto (dentro del habitáculo), mientras que el motor de arranque es una pieza grande y pesada que está en el vano motor, encargada de mover el volante motor para que el propulsor empiece a girar.

¿Para qué sirve y cómo funciona esta pieza?

A lo largo del día, giramos la llave de cualquier manera y ni pensamos en la paliza que se lleva el circuito interno. El conmutador funciona por fases según vas girando:

  • Posición de bloqueos y accesorios (ACC): Deja encendida la radio o el sistema multimedia sin gastar batería del motor.
  • Posición de contacto (ON): Alimenta la bomba de gasolina, las bujías y todos los sensores del salpicadero para que el coche esté listo para arrancar.
  • Posición de arranque (START): Es el último impulso, el que acciona el motor de arranque. Una vez que sueltas la llave, un muelle interior la devuelve sola a la posición de contacto.

Si alguna de estas patillas internas se desgasta, hace mal contacto o se quema por el uso, el sistema se viene abajo.

Detalle de un conmutador de arranque desmontado junto al bombín y la llave, mostrando los contactos eléctricos internos.

Síntomas de que tu conmutador de arranque está fallando

A veces el coche nos avisa antes de dejarnos tirados en medio de la nada. Si notas alguna de estas señales, ve con ojo porque el conmutador de arranque podría estar dando problemas:

  1. Giras la llave y no pasa absolutamente nada: Ni ruido, ni luces, ni carraspeo. Todo muerto, aunque la batería esté perfecta y tenga carga.
  2. El cuadro de mandos parpadea o se apaga al arrancar: Das al contacto, las luces se encienden, pero en cuanto giras para arrancar, se apaga todo de golpe o el coche pierde corriente por completo.
  3. Los accesorios hacen cosas raras: Se te enciende la radio sola, el climatizador se apaga cuando tocas la llave o los limpiaparabrisas se mueven sin que los hayas activado.
  4. La llave se queda loca: Sientes que al girar no hay un «clic» firme en cada posición, o la llave gira demasiado suelta sin la resistencia habitual de los muelles.

¿Qué hacer si se rompe el conmutador o deja de funcionar?

Llegados a este punto, lo primero es mantener la calma. Si te has quedado tirado, a veces mover la llave con un poco de mimo o sacarla y meterla un par de veces hace que los contactos internos rocen y te salven el apuro lo justo para llegar a casa o al taller.

Sin embargo, un conmutador roto no tiene reparación casera que valga; hay que cambiarlo por otro conmutador:

  • ¿Se puede cambiar en casa? Si eres manitas, en muchos modelos de coches basta con quitar los plásticos que rodean el volante, desconectar la clema de cables y soltar un par de tornillos o pestañas que sujetan la pieza por detrás del bombín. No hace falta ni cambiar la llave ni codificar nada, ya que la cerradura física sigue siendo la tuya.
  • ¿Cuándo ir al taller? Si el sistema lleva airbag integrado en el volante, o si el acceso está muy escondido entre los cables y la columna de dirección, lo mejor es dejarlo en manos de profesionales para no liar un cortocircuito.

Si fallan las luces del cuadro, ¿es siempre culpa del conmutador?

No necesariamente. También puede deberse a un borne de la batería flojo, a un fusible fundido o a una caída de tensión general. No obstante, si al mover ligeramente la llave de contacto ves que las luces parpadean, blanco y en botella: el conmutador tiene papeletas.

¿Sale muy caro cambiar esta pieza?

Por lo general, la pieza en sí suele ser bastante económica. En Autodesguaces de Blas puedes encontrar conmutadores de segunda mano desde 24 € en adelante. Lo que encarece la factura si vas al taller es la mano de obra, ya que en algunos modelos hay que desmontar bastantes molduras del salpicadero para llegar hasta ella.